Una vez terminado el festival escolar, Kanon siente que es su turno de conocer mejor a Saki, así que con ayuda de Ayano se propone hacer bocaditos de crema, los dulces favoritos de Saki, aunque no tiene nada de experiencia en la cocina. Por otro lado, al enterarse de la fecha de su recital de piano, Saki quiere invitar a Kanon, pero duda si hacerlo porque es sorda. Los sentimientos de las dos chocan inesperadamente.
